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Como lo dijo, Él está siempre con nosotros

El Señor Jesús le dijo a sus apóstoles, y en ellos también a nosotros, que estaría con ellos hasta el fin de los tiempos. El salmo de hoy, en su última estrofa nos ayuda a recordar este pasaje cuando dice "El Señor sostiene a los que van a caer, endereza a los que ya se doblan". Hay que pasar por algunas tormentas, como los discípulos del Señor, para entender mejor estas palabras del salmo 144.

Es difícil confiar cuando estamos en una pequeña barca en medio de un mar agitado y movido, justamente allí también el Señor nos pregunta "¿Por qué tienen miedo?" y debería continuar: si están conmigo. Aunque lo que veían sus ojos es que el Señor dormía en la barca mientras sucedía la tormenta. Así sucede también hoy, nuestros sentidos en un momento de tormenta no perciben al Señor, no perciben su presencia, nos asustamos, nos da miedo, podemos saber que está allí, pero lo percibimos "dormido", incluso renegamos preguntando ¿Por qué no haces algo? ¿Hasta cuándo seguirá esto así? etc.

Pero el Señor está, realmente está presente y luego de un tiempo podremos darnos cuenta, según él lo permita, que estando a punto de caer él de veras nos sostiene y que nos endereza cuando nos estamos doblando.

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