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La belleza exterior es resultado de trabajar por la belleza interior.

En el mundo se nos propone cultivarnos por fuera, fortaleza exterior, belleza en la imagen, buena apariencia, etc. Podríamos decir que se nos da muchas alternativas para ser "hermosos por fuera", y poco o nada acerca del cuidado interior, entonces son muchos los que resultan aprendiendo mecanismos de cuidados corporales y poco cuidado espiritual.

Los fariseos eran personas a quienes el Señor Jesús constantemente denunciaba su falta de coherencia, mostrándose "justos delante de los hombres, pero por dentro están llenos de hipocresía y de iniquidad". "hermosos por fuera pero por dentro llenos de huesos muertos y de pobredumbre", les dice hoy Jesucristo en la lectura del Evangelio según San Mateo (23, 27-32).

Debemos cuidar nuestro interior ¿Cómo estamos por dentro? Es necesario ejercitarnos, trabajar en cambiar nuestros pensamientos si son malos, trabajar en el cambio de nuestras actitudes y comportamientos si no son los adecuados, esto es lo interior, no lo exterior. Lo de fuera será bello cuando lo interior esté bien cuidado.

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