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A quien te pide, dale

Seguimos meditando algunas enseñanzas del Evangelio que la liturgia nos propone hoy. Fijémonos ahora en los dos últimos versículos «41 y al que te obligue a andar una milla vete con él dos.
42 A quien te pida da, y al que desee que le prestes algo no le vuelvas la espalda». Durante el día nos encontraremos con muchas personas y en diversas situaciones, habrán momentos en los que alguno o alguna nos pedirá acompañarlos, y es una manera como responder a dicha ocasión, dando más de nosotros, si nos exige 15 minutos, darle media hora. Siempre dar más ante lo que nos exija.

Así entonces nos encontraremos con personas que nos pidan, y no siempre cosas materiales, sino espirituales, espacios, momentos, en donde debemos dar todo lo que somos, dar todo de nosotros, en todo lo que hagamos, si se trata de escuchar, hacerlo con mucho empeño, si se trata de ayudar dar más de lo que nos piden.

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