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La tercera vez

El Evangelio de hoy nos recuerda la tercera vez en la que el Señor Jesús Resucitado se aparece a los discípulos. Sucede cuando ellos ya habían estado pescando toda la noche sin éxito y el Señor se les presenta, ya habiendo amanecido, y los invita a ir hacia el mar y echar la red hacia la derecha para pescar, así lo hicieron y así sucedió, pescaron muchos peces.

Se muestra en este Evangelio (Jn 21, 1-14) algunos detalles interesantes que será bueno en esta ocasión repasarlos.

Primero: El Señor tiene algo preparado, los alimentos, ellos logran ver unas brasas con pescado y pan. Y les dice que lleven algunos de los peces que ellos habían pescado. Jesús, que siempre ha generado comunión con sus discípulos esta vez lo vuelve hacer, los invita a comer con él en un espacio de comunión, de compartir los alimentos juntos, con el Señor.

Segundo: Se trataba de ciento cincuenta y tres peces, y siendo tantos las redes no se rompieron. Comentar esto en el Evangelio evidencia que si es una sorpresa, en otra ocasión hubieran esperado que se rompa la red con tantos pescados, pero la red no se rompe y esto llama la atención. Una vez más muestra las cosas que se pueden realizar estando con el Señor, estando en su presencia.

Tercero: Compartir. Jesús toma el pan y lo reparte y lo mismo hizo con el pescado. Este es el sello del maestro, compartir los unos con los otros los bienes que tenemos, en este caso el alimento, y nos enseña a mirar al otro a vivir en un espacio de comunión, compartiendo con los que están conmigo.

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