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«Los amó hasta el extremo» Jn 13,1

Comienza el último capítulo de una historia de amor auténtico, el Señor Jesús sabe que ha llegado su hora, hora de pasar de este mundo al Padre, como dice San Juan en su Evangelio (13, 1). Hay una frase que antecede a la reconocida cita "los amó hasta el extremo", es "habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo".

Decía pues el último capítulo de un amor verdadero, porque toda la historia forma parte de un libro de amor por el hombre, Dios envía a su Hijo por amor a todos nosotros, el Señor en toda su vida, primero a sus padres, seguramente, y luego en su vida pública, ha amado a los suyos, y ¿cómo se muestra ese amor por sus discípulos?

«Habiendo amado a los suyos»

El Señor Jesús en todas las cosas que hace muestra que las hace con amor a los demás, y ése amor se evidencia de diversas maneras. Vemos, por ejemplo, su paciencia con los incrédulos, paciencia con aquellos que lo quieren acusar y lo siguen, sin decir nada, sin hacer nada de manera evidente, murmurando, el Señor es paciente, lo es ante los que lo atacan, lo es también con los cercanos como Simón, luego Pedro, vemos que la educación del futuro primer vicario, no es fácil, el Señor lo reprende, le enseña, lo educa, prueba su fidelidad, perdona sus traiciones. Realmente ha amado a los suyos, a los que estaban en el mundo.

«Los amó hasta el extremo»

Ahora, San Juan, nos introduce a la Pasión del Señor con estas palabras hermosas, que realmente nos inician en lo que viene para el Señor, enorme precio que paga por nosotros. Ya ha amado a los suyos, a los que estuvieron con él, ahora sellará la vida del hombre con lo máximo que se puede dar en el acto de amar, ahora el Señor quiere llegar hasta el extremo con una muerte realmente cruenta, con la que nace un nuevo concepto del amor, entregar la vida por sus amigos.

Hoy comenzamos este último capítulo, en donde el Señor Jesús entrega su vida por nosotros, por todos aquellos vivientes de la historia de la humanidad, los de ayer, los de hoy y los de siempre. El Señor paga con su vida nuestra reconciliación y éstas escenas son la llave para la vida eterna.

Vivamos de cerca, vayamos con Juan el discípulo amado y con María, acompañemos al Señor en este momento en donde nos muestra cuánto nos ama y preguntémonos cada uno ¿Cuánto lo amo? ¿Cuánto amas al Señor cada día que pasa de tu vida? Miremos al que traspasaron.

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