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¿Cuál eres tú?

¿Uno de los nueve o de los que como el extranjero regresó para dar gloria a Dios? El Evangelio de hoy, tomado de San Lucas, nos relata el pasaje del encuentro del Señor Jesús con diez leprosos, quienes cuando Jesús iba de camino a Jerusalén, de paso entre Samaria y Galilea, éstos salieron a su encuentro pidiéndole que los sane, el Señor les respondió que vayan a presentarse donde los sacerdotes y haciendo eso, uno se dio cuenta que había sido curado, entonces regresó dice el Evangelio que éste "se volvió alabando a Dios a grandes gritos, y se echó por tierra a los pies de Jesús, dándole gracias." Entonces el Señor preguntó "¿No han quedado limpios los diez?; los otros nueve, ¿dónde están? ¿No ha vuelto más que este extranjero para dar gloria a Dios?".

El Señor Jesús nos sana, nos cura de verdad, y a muchos ha curado enfermedades espirituales muy graves y ha sanado heridas profundas que aunque por fuera no se ve como la lepra, son como muchas de las peores enfermedades de hoy, son como el cáncer que va sucediendo interiormente. Con el samaritano de hoy nos enseña el Señor que debemos ser agradecidos con esa acción de Dios, debemos también no sólo dar gracias a Dios por habernos curado, sino dar gracias a grandes gritos, que otros escuchen de su acción en nuestras vidas, en este año de la fe estamos invitados a dar testimonio, es lo que muchos necesitan para creer. Pocos son los que hacen esto por vergüenza. Con la actitud de los que se fueron podemos ver en ellos a los no agradecidos que se van a penas reciben lo que les interesaba.

¿Cuál eres tú?

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