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Apacienten el Rebaño de Dios...

Apacentar significa dar pasto, es tarea de los pastores que llevan a sus ganados por las praderas para que coman pasto. Hoy San Pedro, en su primera carta, nos describe parte de la tarea del pastor espiritual, aquél dado por el Señor a un grupo de personas. Dice "apacienten el Rebaño de Dios, que les ha sido confiado, velen por él...". Entonces el rebaño lo encomienda el Señor al cuidado de un pastor. Para aquellos que tienen esta tarea en la viña del Señor va esta parte de la carta de San Pedro, en donde les da algunas indicaciones:
  • Velen por el rebaño, no forzada, sino espontáneamente, como lo quiere Dios.
  • No por un interés mezquino, sino con abnegación.
  • No pretendiendo dominar a los que les han sido encomendados, sino siendo de corazón ejemplo para el rebaño.
Cada una de las indicaciones por San Pedro dadas permitirán tener una pauta clara por donde caminar a aquellas personas que el Señor les ha encomendado este servicio. Haciendo esto, cuando llegue el jefe de los pastores, recibirán la corona imperecedera de la gloria.

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