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Tuve hambre y me dieron de comer

Dar de comer al que tiene hambre, dar de beber al que tiene sed, hospedar al forastero, vestir al desnudo, visitar al enfermo y al preso en la cárcel. Cada vez que hacemos algunas de estas acciones con el más pequeño de los hermanos del Señor , con aquellos necesitados, lo estamos haciendo con el mismo Señor Jesús, esto nos lo dice él mismo en el Evangelio que hoy meditamos. Se trata de actos específicos de caridad y misericordia que el Señor nos manda vivir y que en este tiempo de cuaresma podemos bien aprovechar para crecer en estos actos. En estas acciones se reconoce a los que son de Cristo.

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