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¿Qué tiene su Palabra?

En el Evangelio que meditamos hoy, tomado de Lucas 4, 31-37 "Sé quién eres: el Santo de Dios", escucharemos que el Señor Jesús, al bajar a Cafarnaúm, y allí los sábados enseñaba a la gente, y San Lucas destaca que la gente se quedaba asombrada porque el Señor hablaba con autoridad, luego nos pone ante la realidad de un hombre endemoniado, en esta parte sucede un diálogo entre el Señor y el demonio que habitaba en este hombre, en donde frente a los reconocimientos que el demonio hacía "¿qué quieres de nosotros Jesús nazareno? ¿Haz venido a destruirnos? Sé quien eres el santo de Dios" Jesús le dice: "Cierra la boca y sal", luego el demonio sale sin hacer daño al hombre en el que había estado. Es aquí cuando todos comentan y se preguntan "¿Qué tiene su palabra? Da órdenes con autoridad y poder a los espíritus inmundos, y salen".

Se trata de la Palabra del Señor Jesús, la que hoy tenemos en la Sagrada Escritura, en los Evangelios, y se nos proclama en la Santa Misa, y la podemos meditar cuando la leemos. Hoy muchos podrían hacerse esa misma pregunta al ver los los frutos que su meditación produce en muchas personas, dirán pues ¿Qué tiene esta Palabra? Nos damos cuenta de la importancia que la Palabra de Dios tiene en la vida de cada uno de nosotros, con lo explicado por el Papa Benedicto XVI cuando nos dice que debemos dejarnos "guiar por la estrella, que es la palabra de Dios, sigámosla en nuestra vida, caminando con la Iglesia, donde la Palabra ha establecido su tienda. Nuestro camino estará siempre iluminado por una luz que ningún otro signo puede darnos. Y podremos también nosotros convertirnos en estrella para los otros, reflejo de esa luz que Cristo ha hecho resplandecer sobre nosotros"(7 de enero, 2011).

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